Islamofobia, una aurora oscura

Islamofobia, una aurora oscura

Una aurora oscura nos rodea con todas sus fuerzas, nos atrapa en una verdad inexistente. Nos separa, a pesar de ser de una dimensión inexistente, a kilómetros de distancia de los demás. Otro muro más.

¿Hasta cuándo? ¿Cuándo decidiremos deshacernos de ella? Sí, ella. Tiene nombre femenino, y se alimenta del miedo y la ignorancia. Se llama Islamofobia.

Hay quienes optan por permanecer sentados en las escaleras del silencio y de la inactividad, apostando por la postura de la innecesaridad de alzar nuestra voz. ‘No estamos obligados a ello, ellos tampoco nos dan explicaciones y señalan por ejemplo cada vez que hay una víctima por violencia de género, que ellos no son copartícipes y simpatizantes del crimen, es algo obvio.’ De acuerdo. ¿Pero acaso nuestra situación se puede comparar con la de ‘ellos’? ¿Acaso alguien les criminaliza como se hace a nuestra comunidad? No, por supuesto. ¿Elegirás vestir eternamente de las telas de la aurora oscura?

Y lo sé, me dirás: les inyectan miedo a diario, a través de las pantallas. A través de las planas de los diarios, revistas, hacia nosotros. Desde el Norte, Este, Oeste y Sur.

Déjame decirte, que ¿qué importa si todo el mundo y circunstancias te son desfavorables si tú estás convencido de ti mismo/a? Si ellos inyectan miedo, vamos a inyectar nosotros conocimiento, para así contrarrestar la ignorancia y dejarla fuera de juego.

Levanta tus diccionarios; enciclopedias, libros y combate. Combate la ignorancia. Levanta tus ánimos y valentía y combate el miedo con dulzura; con una sonrisa, con una actitud que parte de los valores, de nuestros valores, que destilan de las enseñanzas de nuestro querido profesor y profeta Muhammad (sws).

Valores, que van de la mano de los universales y les complementan en armonía. Valores, además, que todos los que compartimos fe musulmana, tenemos el deber de practicar y propagar. Tal como el deber de buscar el conocimiento y formarnos.

Y es ahora más que nunca cuando debemos alzar nuestras voces, jurar lealtad y fidelidad a nuestros principios, pasar de la inercia al activismo y decir: ¡basta! Basta de cargarnos el muerto a nuestras espaldas, cuando nada tenemos que ver con el robo de su alma, ni de lejos ni de cerca.

Para nada debemos permanecer sentados, lamentándonos de la negra luz que proyectan hacia nosotros, esperando que se haga justicia. Levántate y habla por ti mismo/a, día a día, trazando la luz que te define. Teniendo en cuenta siempre, que tus actos dicen más que tus palabras. Nunca el respeto y la otorgación de derechos vinieron desde la comodidad de la inacción. Sino que, del sacrificio, trabajo, diligencia, compromiso. ¡Arriba estos valores!

La Islamofobia se tiene que combatir, y es en esta lucha dónde les tenemos que enseñar que nuestras únicas armas, son simplemente gestos de bondad. Suficientemente impactantes para envolver la oscuridad con luz.

Combatamos el odio con paz; la ignorancia con lucidez, con afecto.

Douae Zokri

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